La primera semana en el cargo ha sido súper intensa para el ministro de Salud, doctor Pedro García, casado y papurri de dos retoños. A la complicada meta que le colocó Don Ricky -sacar los proyectos de ley de la reforma este semestre-, se sumó ahora el peso que significa tener que vérselas con los gremios a la hora de los quiubos.
Pero el recién nombrado secretario de Estado no se amilana. Experiencia en el campo de la salud pública tiene de sobra y eso lo mantiene confiado y operado de los nervios.
Fue subdirector médico del Hospital del Salvador, mandamás del Servicio de Salud Metropolitano Oriente (SSMO) y del Instituto de Salud Pública (ISP), cargo en el que se sentía a sus anchas cuando Papá Mono lo llamó para ofrecerle suceder a Osvaldo Artaza.
- A propósito, ministro, ¿que sintió cuando éste le dio un tremendo beso en medio de la ceremonia de cambio de gabinete?
- (Risas). Mmm... Nada en especial. Yo conozco a Osvaldo y hay gente que es más efusiva que otra. De hecho, en algunos países es una costumbre que los hombres se besen en la mejilla.
- Entonces, ¿no lo pilló de sorpresa esa peculiar demostración de afecto?
- ¡No! Hay gente que reacciona así y, evidentemente, a él se le cruzaron las emociones.
- ¿Lo molestaron sus colegas?
- No, pero tanto ellos como yo encontramos simpática la foto y la nota que publicó La Cuarta.
- ¿Donde lo pilló el llamado del Presidente para ofrecerle formar parte de su gabinete?
- Estaba en mi oficina del ISP. Acababa de almorzar.
- ¿Se imaginó algún día que sería ministro?
- La verdad, que no. Se han ido dando las cosas en mi vida y aprovecho todas las oportunidades que se me presentan.
- ¿Cuáles son sus metas para este año?
- Apurar el tranco de la reforma. La idea es hacerla tangible en hospitales y consultorios, es decir, que éstos funcionen mejor y que la gente perciba elementos de cambio.
- Respecto de la meta que le puso el Mandatario, ¿está consciente que la tarea legislativa para sacarla adelante no será para nada fácil?
- ¡Completamente! Es una cosa extraordinariamente compleja, pero he notado buena voluntad de las partes y eso me tranquiliza.
- ¿Cree que los gremios volverán a la carga?
- Al menos con el Colegio Médico hicimos las paces. Con el resto, espero dialogar.
- Comparando las metas que enfrentaron sus antecesores (Bachelet debía eliminar las colas de los consultorios en tres meses y Artaza posicionar el Auge en la mente de la gallada), pareciera que se la va a llevar pelada...
- Para la gente que veía como obvio que las colas no existieran era fácil lo de la ministra Bachelet, no así para los que estábamos en el trabajo hospitalario. Para la gente del mundo comunicacional el posicionar una campaña es fácil, pero, para quienes conocemos el sector, es complejo, y evidentemente para aquellos que conocen el tema legislativo, apurar el tranco puede ser papaya, pero no lo es para quienes estamos al otro lado.
Historiador frustrado
Luego de tomar aire y cambiar de tema, García cuenta que le hubiese gustado estudiar Historia. Es más, nunca fue de esos niños que cuando chicos repiten hasta el cansancio que quieren ser doctor.
"Me encanta la historia, pero en la época en que me tocó estudiar (entró a Medicina en la Universidad de Chile), no era bien mirada y había temas que estaban vetados".
- ¿Cómo piensa mantener el tema del Auge en el inconsciente colectivo, considerando que usted es más reservado que su antecesor?
- Hay distintas formas y estilos de llegar al objetivo. Creo que la gente sabe que hay un proceso de reforma en marcha y hoy día es posible realizar un trabajo más técnico o, como dices tú, más reservado. A estas alturas la ciudadanía quiere resultados.
La familia es lo primero
- En otro tema ministro, en la ceremonia de traspaso de mando agradeció a sus papurris, esposa e hijos por comprender su decisión. ¿Para ellos era complicado que usted aceptara el cargo?
- Los seres humanos necesitamos equilibrios y una de las cosas más terribles que veo del momento actual es que la gente descuida a su familia por trabajar muchas horas. Respecto de los papás, uno es lo que es gracias a ellos y siempre hay que cuidarlos.
- ¿Cómo se desconecta del día a día?
- En mi casa, conversando con mi señora o con amigos y viendo tele.
- ¿Le gusta el fútbol?
- ¡No!, no soy muy fanático. Por estudios podría decir que soy de la "U".
- ¿Practica algún deporte?
- Ando en bicicleta y voy al gimnasio cuando me queda tiempo.
- Alguna anécdota sabrosona que se pueda contar en estos primeros días, aparte del beso.
- Mmm... Mi hijo fue a clase de natación al Club de Campo del Colegio Médico y se encontró con que habían puros carteles contra el Auge. De vuelta en casa me dijo: "Papá, parece que va a ser súper difícil la cuestión".
- ¿Volvería a aceptar un cargo de esta envergadura?
- ¡De todas maneras!