Pataleando por su salud siguen más de cuatro mil vecinos de la comuna de Lo Prado, quienes desde hace unos ocho meses estrilan por la instalación de una antena para teléfonos celulares en medio del Estadio Municipal de la comuna.
El diputado y galeno Carlos Olivares (DC), que está al pie del cañón con los vecinos, cacha que este tipo de instalaciones podría traer consecuencias para la salud.
Aunque reconoce que los estudios no constatan en un ciento por ciento que las antenas pueden producir cáncer y malformaciones congénitas, no se puede esperar veinte años para ver si estas suposiciones son ciertas, dice. "Es verdad que los resultados son a largo plazo, pero, ante la duda, lo mejor es prevenir", verseó.
Para rematarla, no son sólo efectos en la salud de la gallada los que provoca la antena celulítica, ya que, según una tasación del valor de las casas del sector que encargó el parlamentario, el precio de los palacetes baja un 30 % de su costo real sólo por la ubicación de la funcia.
La presidenta del "Comité contra la Antena", Rosa Fernández, piteó que la muni de Lo Prado tiene toda la culpa y peló que el alcalde Santiago del Campo (PPD) jamás realizó algún tipo de consulta para que los vecinos decidieran si les molestaba o no el emplazamiento de este aparato.