- ¡A todo cachete se despide hoy el Mochilazo pop, chiquiiillos! ¡Música de despedida, maestro! ¡Con una lágrima en la gargantaaaa, te vi partiiiiir! ¡Mis ilusiones se destruyerooooon, pensé en moriiiir!
- ¿Mmmm? Le salió medio miéchica. ¿Se le está quemando el arroz o anda perdiendo aceite?
- Más respeto, mijo, si quiere ganar. Mire que lo mismo me preguntaron el otro día y no hubo ganadores. Así que no se meta en mi vida privada. Igual lo quiero y le voy a contar que tenemos dos nuevos afortunados: María Reyes, de Macul, y Humberto Silva, de Recoleta.
- Gracias, jefe. Me castigo por asopado y me encierro con Santiago Pavlovic y el Rafa Cavada una semana entera.
-¿En Bagdad y sin agua potable? Nooo, negrito lindo, no haga tal. Mejor raspe la nueva cartilla gozadora y busque las coincidencias. Si les achunta a las seis figuritas... ¡Ay, cariño! ¡Corra al cuernófono más cercano y llame ya al 550-77-00 para que agarre uno de los valerianos de 40 mil pesos canjeables por los uniformes! ¿Cómo se vería con uno de estos premios, huachito?
- Por cuarenta lucas soy capaz de...
- Yaaaa, cambie el chiste y prepárese unos nuevos para cuando volvamos. En todo caso, no acepte imitaciones cuando nos vayamos, porque ninguno se paletea igual que nosotros. ¡Si no cree, pregúnteles a las docenas de papurris que quedaron salvados en marzo con los uniformes de las tiendas Dijon!
- ¡No te mueras nunca, diario pop!
- Gracias, gracias. Lo tendremos en cuenta para la próxima temporada, cuando regresemos más regalones que nunca. ¡Ahora sí, cuarterinos de corazón! ¡A despedir con tutti el concurso que vistió a los pingüinos de Chile! ¡Aleluya, brother!