Un nuevo hallazgo, esta vez de los restos de una momia con una data de al menos 2.500 años de antigüedad, realizaron los perros guardianes del diputado socialista Iván Paredes, "Sultán" y "Diana", en los momentos que buscaban algún sabroso hueso en el patio de su casa, en Arica.
Según los antecedentes del caso, los cachupines husmeaban en las inmediaciones de la residencia cuando dieron con un extraño bulto que corresponde a los restos óseos de un niño. Como empezaron a ladrar, el parlamentario se acercó, observando con así unos ojales el perfecto estado de conservación del peque, cuyos padres deben haber sido los primeros agricultores que conoció la ciudad, alrededor de 500 años A.C.
"Tiene hasta las pestañas", comentó Paredes, quien espera que los arqueólogos del Museo de San Miguel de Azapa se hagan cargo de la momia, que se suma a los fósiles encontrados hace un par de semanas.
Paredes, aún sin reponerse de la impresión, contó que en una de las esquinas de su predio, situado en el Cerro Sombrero, en las afueras de Arica, existe un túmulo funerario donde los muertos eran cubiertos con capas de fibra vegetal y tierra hasta formar pequeños promontorios.