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| 24 de Marzo de 2003 | |||
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| CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA |
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Malvado cobraba millones por yerbas, sahumerios y pócimas milagrosas "Brujo" colombiano estafaba hasta a cieguitos El hechicero chanta ha clavado desde mujeres cegatinis hasta puchos lacios que le han pagado así unos turros de billetes a cambio de volver a ver y levantar carpa, respectivamente. El pillín es un colombiano que se hace llamar Giovani, de 30 años, aproximadamente, y que, según la investigación del poli en retiro, recorre la región de la Araucanía engrupiendo a sus clientes. Hasta el momento, el paladín ha descubierto 8 casos de personas que han desembuchado jugosas sumas de billullo a cambio del elixir mágico. La mayoría de los estafados son mujeres de las comunas de Nueva Imperial, Gorbea y Pitrufquén, que han recurrido a los servicios del perejil para que el viejo deje la botella o vuelva a ponerse juguetón en la pallasa. Entre las víctimas se encuentra una mujer no vidente de 32 años, a la que el canalla le cobró un millón y medio de pesos por devolverle la visión. De acuerdo con el relato de M.S.P., el brujo le aseguró que le habían hecho un mal de ojo y que le quedaban pocos días de vida, por lo que la incauta mujer se puso con los chicharrones. La mujer sigue sin ver y, para más recacha, quedó planchada. Como las milagrosas recetas ofrecidas por el patán supuestamente curan todo tipo de males, también clavó a un comerciante de 40 años, el cual le pagó 600 lucas al chinchín para recuperar un ex amor. Le dijo que tenía poderes sobrenaturales para resolver atados amorosos, los que junto a las yerbas medicinales lo iban a arrejuntar nuevamente con la peuca. Al compadre le salieron raíces esperando que apareciera su pareja. Según el cabo 1º (R) que se contactó con el hechicero actuando como palo blanco, el pelafustán bendice a sus víctimas tirándoles en la cabeza un polvo blanco, mezcla de harina y sal, tras lo cual les diagnostica el supuesto mal. Enseguida hace llenar un formulario con los datos personales y después entrega el número de la cuenta corriente en la que se debe depositar el dinero correspondiente a los tratamientos, cuyos precios fluctúan entre las 600 lucas y los dos millones de pesos.
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