01 de Abril de 2003
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La ventanita sentimental

 
La ventanita sentimental
doc@lacuarta.cl

Hola Doc:

Le escribo desde Suecia. Soy un fiel lector a "La Cuarta Cibernética".

Mi problema es el siguiente: Me vine a Suecia porque conocí a una gringuita muy güena en Chile y nos enamoramos y ella me trajo a Suecia. No vaya a pensar que es una vieja con plata, porque yo tengo 24 y ella, 22 (nos conocimos cuando ella tenía 18 en Chile).

Aquí la vida me tiene regalón y las minitas son muy re-güenas, Doc, y el problema es que últimamente como que el amor se me ha ido quitando un poco. Lo que sucede es que yo soy muy picaflor y con las rubias de aquí uno queda con la bala pasada cada vez que sale a comprar el pan y hay tantas minas güenas y ya no aguanto más, Doc.

El cuerpo me pide carne fresca y cuando salgo a pasear por la ciudad en mi auto, las minitas me sonríen y me mueven la colita.

Pero, por otra parte, cuando estoy parlando a alguna minita me viene algo en la conciencia que me dice "tú estás aquí gracias a tu esposa" (estoy casado con la gringuita).

La gringuita es muy rica y buena mujer y sé que si la dejo, perdería una muy buena esposa, pero tengo problemas de apetito carnal, ya que no puedo parar de mirar tantas canoas gringas y ya estoy que le pongo el gorro a mi mujer.

¿Qué hago, Doc?

El goloso

Mijo:

Pienso que va a cometer el peor error de su vida, si no controla ese apetito de caníbal. O de roto mal agradecido.

Su historia me hizo recordar lo que le pasó hace años a una amiga. Ella costeó los estudios de Derecho de su pareja, que no tenía ni uno, y cuando el perla se tituló de abogado y con la colaboración de otros secuaces, la convenció de las bondades de anular el matrimonio. Y la dejó vendiendo cancioneros.

Pero volvamos a usted.

Reconoce que está viviendo en el paraíso de Bilz y Pap gracias a su esposa sueca, que tuvo la mala cueva de conocerlo en Chile y se enamoró. Ella lo llevó a otro mundo, donde, al parecer, sigue con los pulmones invictos, pero tiene auto y sale a tirar percha y a pinchar con esas bellezas rubias que se derriten ante una cabellera negra. Si agarra viento de cola y empieza a enganchar pericas, seguramente se va a sentir realizado, pero puede perder el buque madre y ahí lo quiero ver. Si su wife es joven, linda y rica, controle sus instintos digamos unos veinte años. ¿Le parece?

Hágame caso y no pasará necesidades de todo tipo.

DR. CARIÑO

 
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