BAGDAD.- Con cualquier julepe, pese a los avances, se encuentra los comandantes gringos ante la eventualidad de que iraquíes en vehículos civiles puedan estrellarlos contra sus tanques en acciones suicidas. Para evitar cualquier sorpresa, y al más puro estilo John Wayne, ordenaron que cualquier toco que se les acerque debe ser destruido.
El alerta fue dado luego de que pilotos de tanques informaron sobre explosiones secundarias después de que atacaron automóviles que pretendían estrellarse contra ellos. Los comandantes piensan que las explosiones secundarias fueron causadas por bombas instaladas en los vehículos.
También las tropas del III Batallón de la VII Division de Infantería de Marina fueron alertadas sobre posibles ataques suicidas con bombas incorporadas a ambulancias. Los marines fueron instruidos a disparar contra ellas si se acercan rápidamente y se niegan a detenerse.
Ayer, en medio de fuertes combates en Bagdad, infantes de marina empezaron a disparar dos veces al aire como advertencia a civiles y automóviles que se acercaban, para luego disparar en su contra.