CHILLAN.- El dire nacional del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), Carlos Parra, manifestó en un pique a la zona, que se estudia con lupa gigante implantar en la próxima temporada un programa de vigilancia satelital de las áreas cordilleranas autorizadas para el pastoreo de animales (veranadas). La funcia comenzará en los meses en que escasea el pasto, lo que incluye además, una franja despoblada que no puede ser traspasada por ganado chileno, ni menos che, como forma directa de evitar que la fiebre aftosa se propague a nuestro país.
Este programa -explicó- fue acordado con Argentina el 9 de diciembre último, básicamente en términos de generar zonas de inspección común. "Chile está ya desarrollando este plan con la cooperación de los demás servicios del Estado, lo que va a significar que eventualmente, podamos tener la visión de un piño que se acerca al territorio nacional cada dos días, lo que constituirá un respaldo indesmentible el día de mañana ante un tribunal. Antecedentes como éstos además, permitirían interceptar piños en territorio argentino advirtiendo de su avance. Y si esto falla, interceptarlos en territorio nacional", planteó.
El mismo programa de vigilancia satelital será válido para casos de contrabandos de animales, al igual que para la detección de plagas, cálculos de los niveles de humedad en ciertos terrenos, además de otros servicios factibles de ser utilizados, por ejemplo, por la Comisión Nacional de Riego, y por laCorporación Nacional Forestal que podrá ver a través de este sistema, los incendios o talas de bosques que no están autorizadas.
El directivo nacional del SAG afirmó que también, hay otras medidas tecnológicas que ese organismo analiza introducir para mejor resguardo del patrimonio fitozoosanitario de nuestro país, adecuándose a los nuevos escenarios comerciales .
A consultas sobre una posible adecuación funcionaria para responder a las mayores exigencias que conllevan los mercados exportadores, Carlos Parra señaló que "lo que tratamos de conocer en estos momentos es, en primer lugar, el volumen de exportaciones previsto por el sector privado, ya que es imposible que el sector público pueda planificar sin este antecedente. En este momento las exportaciones porcinas son todavía bajas, pero se espera que en seis años suban extraordinariamente, al igual que la carne bovina. Cuando tengamos esas cifras -que esperamos tenerlas luego - podremos recién saber si estamos en condiciones o nó de enfrentar estos desafíos. Sin embargo, debo advertir que la situación de la caja fiscal es muy precaria. No existen fondos en este minuto. De suerte que tenemos que buscar medios y sistemas que nos permitan enfrentar los desafíos en buena forma. Muchos quisiéramos que el SAG aumentara su planta funcionaria, pero es difícil", acentuó.