Como una "trampa" y una "mina antipersonal" calificó ayer el senador democratacristiano Jorge Pizarro los plazos que impone para separarse el proyecto de Ley de Divorcio que desde hace años se discute en el Congreso.
La propuesta dejó establecido que deben pasar tres calendarios para disolver el vínculo por mutuo consentimiento y cinco, si es por voluntad unilateral.
Desde cuando comienzan a correr los plazos lo decide una sentencia judicial, en el caso de que haya un lío en los tribunales de por medio o una escritura pública donde conste que uno de los dos pajaritos agarró vuelo y se viró del nido familiar.
Sin embargo, a juicio del parlamentario, el proyecto "excluyó la posibilidad de que esa fecha cierta pueda ser establecida por una denuncia estampada en Carabineros".
Añadió que el procedimiento escogido para separarse sería engorroso, elitista en favor de los hombres y que tiene como único objetivo "introducir algún resquicio para alargar los tiempos".