Dispuestos a seguir luchando contra la cochina droga y el vil copete, que, además de causar severos e irreparables daños en la salud mental y física de las personas, provocan que los trabajadores reduzcan su productividad en un 30 por ciento, el presi de la Corporación de Capacitación de la Cámara Chilena de la Construcción, Alberto Ureta, y el senador y mandamás de la Casa de Acogida La Esperanza, Jaime Orpis, reeditaron nuevamente su alianza estratégica y definieron las metas para este año.
Ambas instituciones se proponen aumentar las actividades de capacitación destinadas a la prevención a través de su programas orientados a la organización de la empresa y a su entorno social e incrementar el número de empresas que aportan excedentes de franquicia tributaria para el financiamiento de programas sociales de prevención.
Asimismo, cranean motivar a mayor cantidad de empresas la adopción de similares medidas estratégicas, aumentar la cobertura de asesorías, analizar la incorporación de programas adecuados a la realidad de la pequeña y mediana empresa (Pyme) y comenzar la primera etapa de una investigación en torno al fenómeno del consumo de drogas en el medio laboral.
Según Ureta, estos últimos 16 meses la Corporación ha trabajado con más de 30 empresas, lo que se traduce en un apoyo directo e indirecto a más de 30 mil trabajadores.