El cardenal Francisco Javier Errázuriz pidió ayer a la sociedad chilena que se moje la camiseta para reducir las enormes distancias que existen entre la gallada ricachona y los más pobletes, haciendo un llamado para promover una mayor justicia social y aspirar a establecer condiciones de trabajo más dignas.
Monseñor Errázuriz concelebró ayer en el templo de la Gratitud Nacional la misa con que la Iglesia Católica se sumó a la celebración del Día Internacional del Trabajo y la fiesta de San José Obrero.
El curita, derecho al hueso, dijo que todos los que poblamos Chilito deben, desde empresarios, pasando por autoridades y hasta laburantes, reconocer al ser humano en sus talentos y no quedarse nunca con la impresión de las apariencias.
"Esto exige -añadió- un trato digno en la familia y en lo laboral con jornadas más cortas... Tiene que ser un trato favorable a la persona, considerándolo hermano mío, ya sea compañero en el trabajo, ya sea un empresario o quien sea. Tenemos que trabajar por acortar distancias. Basta pensar que ayer (el miércoles) la persona que ganó la lotería vivía con 36 mil pesos mensuales. Esto es impresionante...Esa distancia hay que acortarla, pues de otra manera tiene gérmenes de violencia en su interior y permanecen mucho tiempo", afirmó.