"La reforma educacional ha fracasado". Con esta afirmación, el diputado de la UDI Juan Antonio Coloma torpedeó una de las "joyitas" del Gobierno. Junto a su yunta y colega Hernán Larraín, llamó a cambiar profundamente la reforma antes que ésta suene como guatapique.
La dupla parlamentaria aseguró que la reforma, "mal planteada desde sus orígenes", es la gran causante de los vergonzosos resultados del Simce, que cada cuatro años asombran a la opinión pública por lo ratoniles.
"Los resultados de la prueba han ratificado la afirmación de que nuestra educación está en crisis", verseó Larraín.
Lo siguió Coloma, quien dio un ultimátum. "O reparamos lo que estamos haciendo o vamos a estar condenados todos los años a lamentar lo mismo".
Entregaron un paquetón con propuestas, entre las que están asignar recursos mediante subvenciones súper controladas, avanzar en las pruebas para los profesores, darle más protagonismo a los establecimientos (directores, profes, apoderados), y reflexionar tupido y parejo sobre el nivel educativo.