Los integrantes de la Asamblea Nacional por los Derechos Humanos decidieron ayer hacerle asco a la guaripola de Defensa, Michelle Bachelet, y anunciaron que no estaban ni allí con el acto que -aseguraron- está preparando para conmemorar los 30 años del golpe de Estado de 1973.
Luego de señalar que lamentaban profundamente que la caporala "no esté del lado de los familiares de detenidos desaparecidos", los miembros de la organización aseguraron que la máxima autoridad de Defensa tiene mala memoria, y que se olvida que caleta de casos de torturas y desapariciones aún no han sido aclarados.
"La señora ministra parece que se olvida que se cumplen tres décadas del golpe que significó la muerte del Presidente Allende, el quiebre del proceso democrático, violaciones a los derechos humanos y que se tradujo en el sufrimiento de miles de víctimas y sus familias", señalaron los dirigentes de la organización, que aprovecharon de pedirle a Bachelet que "exija a las Fuerzas Armadas que digan dónde están los detenidos desaparecidos".
"Nos parece inaceptable que quien fue víctima de violaciones a los derechos humanos esté propiciando una falsa reconciliación, hiriendo de esa manera la memoria de las víctimas y a los familiares de quienes fueron objetivos de estos crímenes contra la humanidad", remataron.