Cerca de diez millones de pesares en mercadería sustrajeron desconocidos que violaron sellos y candados que la Municipalidad de Recoleta había puesto el viernes pasado en una empresa de bordados del Barrio Patronato, clausurada por no tener patente para su funcionamiento.
El dueño de la firma, Jorge Jadué, culpó al municipio del desaguisado, pues, aseguró, debió velar por la seguridad de la propiedad, ubicada en Dominica 426, tras su clausura.
"Ellos se hicieron cargo de las llaves. Se lo comunicamos a los inspectores municipales y nos salieron con que no se hacen responsables. Figúrese que los ladrones se llevaron 3 mil chalecos, 2 mil pólars y un millar de gorros. Eso, sin contar que 50 personas se quedaron sin trabajo", señaló Omar Misleh, vocero de los comerciantes del sector.
Al respecto, la jefa (S) de Patentes de Recoleta, Isabel Cortés, clarificó que la Municipalidad, en el caso de los negocios que por equis razón se clausuran, "lo que cierra, es la actividad comercial de éstos". Por lo tanto, dijo, "no nos hacemos responsables de las cosas que hay dentro".