Después de las tensas escenas protagonizadas por Raquel Argandoña y su ex pareja Hernán Calderón en la comisaría de Los Dominicos y luego, en los tribunales de Santiago, la pareja regresó a la comuna de Pelarco para abocarse de lleno a sus tareas como alcaldesa y asesor jurídico municipal, respectivamente. Ambos con el mismo profesionalismo y rigurosidad de siempre, pese a los fuertes rumores de un posible despido del abogado.
La atmósfera al interior del edificio consistorial se ha tornado bastante espesa entre quienes apoyan al asesor jurídico y quienes están de parte de la ex Miss Chile. Sin embargo, el Concejo Municipal le dio un gran espaldarazo a la alcaldesa, aprobando, por primera vez durante el gobierno de la Argandoña y por unanimidad, las solicitudes presupuestarias y dejando atrás el mito de que existían diferencias irreconciliables entre la edil y algunos de sus concejales.
Por su parte, Calderón no oculta que su vida personal está casi destruida. Según sus propias palabras, "estalló una bomba en el jardín de mi casa y las esquirlas me destruyeron a mí y a mi familia".
Calderón y Argandoña siguen trabajando juntos, aunque ya no se les ve tan unidos como antes y esa ruptura se respira al interior de la municipalidad. En menos de un mes, se espera que tanto la alcaldesa como su ex pareja puedan reiniciar sus vidas en casas separadas. Mientras tanto, como secuela del quiebre entre ambos, al menos tres funcionarios municipales, entre ellos el brazo derecho de la alcaldesa, presentaron su renuncia, en medio de rumores de posibles despidos que afectarían al asesor jurídico municipal y a los funcionarios más allegados a él.