La oficina de Rafael Araneda está llena de recuerdos. Una foto blanco y negro de su matrimonio, en su escritorio una de su padre, varias de su hija. Premios colgados en las paredes, un cómodo sofá de cuero negro, un computador portátil. La ventana hacia el patio da contraluz al Rafa, que conversa de todo, excepto cosas muy personales, sin tener en cuenta que de la vida se habla fácilmente.
Este animador trabaja en radio y tele. Diariamente conduce "Rojo, Fama Contrafama", se preocupa del programa, asiste a reuniones de pauta, atiende el teléfono, le da espacio a su familia. Acaba de terminar una temporada de "Noche de Juegos" y le es imposible elegir qué programa prefiere animar, "porque las comparaciones no hay que hacerlas, no tendría sentido venir a diario si no hubiera evolución".
Está feliz y conforme con su participación en TVN y afirma que cada día se enfrenta a un nuevo desafío, el hacer de su programa algo entretenido.
- ¿Cómo te sientes en "Rojo"?
- Muy cómodo. Este canal no estaba bien en ese horario por la competencia. Nos ganaba Mega (con Mekano conducido por José Miguel Viñuela) con altas sintonías y hacerlo era una locura y un alto riesgo.
- Entonces ¿qué te impulsó a hacerlo?
- La Marcela (Vacarezza) fue importante. Ella me decía tú tienes un programa, "Noche de Juegos", pero ni tu mamá, ni tu hija, ni yo tenemos un programa con el cual identificarnos. Había mucha gente que no calzaba con lo que se mostraba a esa hora, por eso lo que planteaba el canal era válido.
- Lo que finalmente te llevó...
- Me llevó a aceptar el desafío y nos empeñamos en que la apuesta no era una locura. Yo era considerado adulto para ese horario, que era juvenil. Teníamos todo en contra, pero lo conseguimos con trabajo.
- ¿A qué atribuyes el éxito de "Rojo"?
- Por primera vez en mucho tiempo, se produce una unión entre lo que el público quería ver de corazón y lo que el canal arriesgó. Hay programas con mucha sintonía, pero sin valoración. Respecto al contenido, calidad y cariño estamos bien valorados. Tratamos de hacerlo cada día mejor, de superarnos. Juntamos talento y esfuerzo, dando el ejemplo de que a gente normal le va bien y logra alcanzar el éxito.
- Se ha dicho que el jurado de "Rojo" está arreglado...
- Eso se da en toda competencia. Poca gente reconoce la verdad. Es muy humana esa reacción, el hablar de tener barra, pasa aquí y en todos lados. Pero no es así y si fuese así, lo cortaríamos.
- Con un programa diario es difícil llevar los distintos estados de ánimo, ¿cómo lo haces tú?
- No sé cómo se hace, pero se hace. Hay que hacerlo, fluye. Uno saca fuerza, energía, del equipo o del público o de la sintonía o de la calidad del programa. Todo puede levantarte.
La Vida v/s la Muerte
Este último tiempo no ha sido fácil para Rafael Araneda. Hace poco más de un año tuvo que enfrentarse cara a cara con la muerte, cuando perdió a su padre. Pero así como un pilar fundamental de su vida lo dejó, un nuevo integrante llegará a su familia. Tras intentarlo varios meses, será papá nuevamente "gracias a Dios".
- ¿Eres católico?
- Más de forma que de fondo. Quedé contraído con el de arriba, luego de la muerte del papá . Me he rebelado bastante... La vida es tremenda. Uno se enamora de las personas y cuando menos lo esperas, se van. La vida es hermosa y súper cruel.
- ¿Se supera?
- Yo creo que no se supera. Uno aprende a vivir con eso. Efectivamente, él no va a estar más y no hay remedio. Las ganas de darle un abrazo, de que conozca a mis hijos, las voy a tener siempre. Es inocente pensar en el tiempo.
Luego, de la muerte del papá, la madre del Rafa vive con él, "porque con la Marcela la invitamos". Tiene cinco hermanos, tres mujeres y dos hombres, "que son grandes hijos y grandes profesionales".
- En tu familia actual ¿aplicas los modelos de tu niñez?
- Mi experiencia familiar es espectacular. La de la Marcela también. Tenemos sólo esos referentes y los aplicamos.
- ¿Te esperabas ser papá de nuevo?
- Sí, era algo que ambos queríamos. Era una necesidad que la familia siguiera para dar amor, nosotros y la Martina (su hija). Tuvimos la fortuna que se diera y ojalá que así sea...
El Rafa se despide mostrando fotografías de su hija, tiene varias en su maletín, "es que me tiene chocho, me tiene como gueón...".