Poco eco hallaron las afirmaciones del ministro Sergio Bitar al atribuir los problemas financieros que enfrentan las universidades a la calilla generada por los cabros que no se ponen al día en sus créditos. La Federación de Estudiantes de la Chile decidió plegarse a las movilizaciones en todo el terruño.
Si bien hasta ahora la Casa de Bello se había mantenido al margen de las manifestaciones protagonizadas por otras lumbreras, la falta de una respuesta a sus demandas, según dijeron, gatilló sumarse a las cuáticas.
Rodrigo Caimanque, vicepresidente de la Fech, explicó que cargarle el muertito del déficit universitario a los mismos alumnos resulta na' que ver, por cuanto es la política del Estado la que debe cambiar.
En tal contexto, señaló que existe una serie de demandas que son las que emanaron del último Confech, entre las que están el fin al autofinanciamiento que están teniendo las universidades, un fondo de emergencia para suplir el déficit estructural y del fondo solidario, detener los proyectos de ley actualmente en el Parlamento, además de poder meter la ñata en la discusión del presupuesto del sector para el 2004.
Añadió que frente a toda esta crisis, la idea es que la Fech tome un rol más activo en las movilizaciones, por cuanto aunque han mantenido una reflexión al interior del plantel, ahora saldrán a la calle a exigir soluciones.
"Como estudiantes de la Universidad de Chile vamos a sumarnos a toda instancia de movilización y a toda instancia de presión que se pueda ejercer al gobierno, estamos cansados de escuchar las mismas explicaciones de siempre; de escuchar que los estudiantes hoy no pueden hacerlo porque sus compañeros no pagaron el crédito universitario", estriló la secre de Comunicaciones, Anilei Hoare.