Comenzó dubitativo, pero con el correr de los minutos fue afianzándose y se dio maña para contener al complicado Arturo Norambuena y convertirse en el baluarte defensivo de los albos. Miguel Riffo se alzó como la figura del trascendental partido, ratificando su potencial futbolístico, con eficiente marca y recursos técnicos que le posibilitaron a ratos comprometerse en ofensiva, incluso con un testazo que se elevó por un cachito.
El pasado viernes dijo sentirse "picado" y que su motivación y la de todo el plantel del Cacique apuntaba a dejar todo en la cancha para conseguir la clasificación. Cumplida la tarea, Riffo estaba feliz, "porque ganamos un partido tal como nos prometimos a nosotros mismos y le hemos dado una alegría a la gente. Tenía mucha confianza en que sería así".
Y cómo no cuando el seleccionado Sub 23, de 21 años, tiene en la mente el título, "para el que nos faltan cuatro partidos. Estamos todos con mucha fe. Sabemos que será difícil, pero si seguimos jugando como lo hicimos hoy (anoche), podremos llegar a la final".