Un joven lotino que por falta de monedas debió viajar 1.900 kilómetros para ganarse los porotos como conserje en Antofagasta, recibió ayer un kilo de oro puro como ganador del dorado premio del Loto de Polla.
César Vivanco Figueroa, de 24 peras, llevaba trabajando tres meses en un edificio por sólo 180 lucas cuando jugó, el jueves pasado, la combinación ganadora del premio adicional.
Después de celebrar solo -no tiene perro que le ladre-, comprarse un celular último modelo y renunciar a la pega de conserje, viajó a Santiago para recibir su lingote de orégano. Al tenerlo en sus manotas no creía que ese bloque amarillo tan chiquitito valiera 7 millones y medio de pesos.
Nada de leso, el muchacho pidió su equivalente en plata y anunció que con ella retomará sus estudios de refrigeración en Lota, los que literalmente había dejado "congelados".
"Me falta sólo un año. Yo me fui de Lota porque no hay pega, Concepción también está igual y es muy cara la movilización, así que creo que me instalaré con una agencia de Polla en mi ciudad", expresó y empezó a hacer al tiro las averiguaciones con los ejecutivos.
El capo máximo de Polla, Santiago González, anunció que por el éxito de los lingotitos de oro -ya van dos-, durante todo julio entregarán dos por sorteo, al Loto y la Revancha.