Una experiencia límite vivió el alcalde Joaquín Lavín, al escalar más de 12 metros para encaramarse a la "casa en el aire", la mediagua suspendida en plena Alameda de Santiago en la que cuatro lolos de Un Techo para Chile viven para sensibilizar a la gallada.
Con cualquier julepe a irse guarda abajo y siempre afirmado de las paredes por si las moscas, el edil felicitó a los cabros por la iniciativa social por la que se están jugando.
Ya abajo, pero aún un poco mareado, contó que "fue una experiencia subir, porque no es tan fácil, desde arriba uno se siente como en el epicentro de la ciudad con un río de gente".
Agregó que "almorzamos tallarines con salsa y queso, pero más que comer con ellos el objetivo es llamar la atención de los santiaguinos para que ayuden con esta campaña".
La pomada es parte de la campaña Luca por Nuca, para juntar 2 mil millones de pesos. Lamentablemente, a menos de una semana del término, sólo se ha juntado 400 guatones.