La policía de Lebu investiga para calleuque y sin soltar la pepa, un tortuoso caso judicial donde se entremezclan la violencia intrafamiliar, la violación y la presunta venta de un lactante que nació bajo el estigma del incesto.
Según datos extraoficiales, el hecho quedó al descubierto la tarde del miércoles, cuando dateados por familiares ya asqueados por la situación, una pareja de polis llegó hasta el domicilio de Manuel Maril Mora, de 47 años, quien según la información recopilada venía abusando sexualmente de su hija desde que tenía 7 años.
Producto de este desviado comportamiento, en 1996, cuando cumplió 15 años, la menor P.M. dio a luz en el Hospital Clínico de la zona una niña, pero Maril la obligó a deshacerse de ella.
De acuerdo a informes preliminares, la lactante habría sido vendida a una persona que se mostró dispuesta a pagar por un niño a pesar de conocer el origen de su gestación.
Tras ser capturado, el desnaturalizado padre aseguró a la poli haber olvidado el nombre del comprador.
El tribunal de Lebu impartió una orden amplia de investigar, con el propósito de ubicar a la menor y a su actual familia.