Mientras la familia de Rodrigo Ibáñez Oliveros, el jote de 19 años acusado de violar a una madre delante de sus tres hijas en la Avenida Colón de Las Condes, pidió perdón a las víctimas por lo ocurrido, funcionarios de Investigaciones y Carabineros siguen a la cacería del fugitivo.
Ambas policías lo buscan en Santiago y la Octava Región, luego de que la secretaria ultrajada, de 44 años, lo reconoció a través de una fotografía que Gendarmería le entregó a la Sección de Investigaciones Policiales (SIP) de Carabineros.
La foteli estaba en el expediente que hace dos años se le abrió a Ibáñez en el 32º Juzgado del Crimen de Santiago por violar a una estudiante universitaria, delito por el que estuvo dos años preso.
Sólo el viernes 9 de mayo último, la Octava Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago le otorgó la libertad tras pagar una fianza de 60 lucas.
Mientras es buscado por la yuta, dos de sus siete hermanos, Ursula y Lucho, junto con reconocer con la cara larga que están avergonzados, le pidieron que se entregue y diga la verdad.