Con un acto tristón en la mediagua suspendida en un fierro en la Alameda, se dio por finalizada la campaña de invierno "Un Techo para Chile" del Hogar de Cristo, que durante varias semanas trató de conmover a los santiaguinos.
La pomada solidaria sólo logró reunir la mitad de los 2 mil milloncejos que se necesitaban para darles una casa decente a las 60 mil familias de compatriotas pobletes que todavía viven apretadas y muertas de frío en los campamentos de la capital.
Según el optimista capellán de la fundación, padre Felipe Berríos, el resultado de la campaña igual fue "excelente en cuanto a la gran acogida" y otros aspectos, aunque en lo que respecta a la plata esta vez faltó bastante.
"Nos duele tener que decirle a mucha gente que esperaba su casa o que quiere capacitarse, que tendrán que seguir esperando", dijo, aunque también señaló que aunque la campaña publicitaria terminó ayer, todos los que quieran podrán seguir depositando su ayuda solidaria en la cuenta 2010 del Banco Santander-Santiago, o llamando a los cuernófonos 700-27-00 de Chago y 702-700 de regiones, "porque el programa no se detendrá hasta que no queden chilenos viviendo en la miseria".