Tras el polémico chupeteo de Diego Rivarola sobre el pito Pablo Pozo, a quien lo acusó de amenazas y agresión verbal durante la mocha con Temuco, el árbitro respondió y desmintió cualquier roce con el pelotero azul.
"En ningún momento le dije algo a Rivarola. Incluso, recuerdo un par de jugadas en que él sí se insultó con algunos jugadores y esas palabras las tengo textualmente grabadas. En lo personal, estoy tranquilo, porque no es mi costumbre agraviar a los jugadores, eso lo descarto rotundamente", contó Pozo.
Eso sí, el árbitro indicó que es normal sostener chácharas con los astros en la cancholia, pero "hay situaciones que son conversables. Tenemos varias posibilidades de enfrentar los partidos, una de ellas es el diálogo, luego las tarjetas y cuando no se puede nada más, aparecen las tarjetas rojas. Es que todo se va dando según el contexto del encuentro. Es normal que a veces uno entre en diálogo, pero eso es para buscar la mejor forma de dirigir, claro que éste no fue el caso".
El delantero chuncho, que todavía anda picota por la rogelia que le mostraron en Temuco, contó que Pozo lo amenazó desde el primer minuto y que incluso lo trató de "cagón". La misma situación fue denunciada por sus compañeros de equipo y el técnico Víctor Hugo Castañeda, quien comentó que le cree a pie firme al goleador.
En tanto, los chunchos volverán esta mañunga a la pega en el Caracol Azul, donde la principal preocupación del entrenador es la evolución de la lesión del hombro del mediocampista Ezequiel Amaya. Otra inquietud de "Víctortugo" es respecto al pobre desempeño que mostró el equipo en el "diome", puesto que ni con el "Tobi" Vega, que anda a media máquina por una contractura, se pudo agarrar el control del balón en el estadio Germán Becker.