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| 21 de Agosto de 2003 | |||
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Fiscalizaban a patos malos sorprendidos en extraños movimientos Con subametralladora balean a dos carabineros en San Beca Pasadas las 17 horas el furgón 913 de la 41ª comisaría de La Pintana llegó hasta la esquina de Santa Elena y San Francisco, luego que vecinos del sector llamaran al 133 para denunciar que unos sujetos, que se movían en un auto Daewoo que resultó ser robado, andaban en extraños pasos. Según el jefe de la prefectura sur, coronel Héctor Jara, el asunto se habría tratado de una mexicana. En el lugar se encontraban los hombrones que al ver llegar el vehículo policial se pusieron más que nerviosos y al intento de ser controlados, no hallaron mejor cosa que sacar sus fierros, entre ellos una subametraladora automática Famae, para disparar como orates contra la policía. Acto seguido emprendieron una fuga por la calle Santa Elena, mientras se desataba un operativo policial para lograr su captura. A un par de cuadras del lugar, se encontraban dos polis de infantería, el cabo primero Gilberto Alvear Valdebenito, de 36 años y 18 de servicio, quien era guía de un perro, y el carabinero Nicolás Herices Venegas, de 24, ambos de la dotación de la Subcomisaría de Lo Lillo, quienes respondiendo al llamado de la central, partieron corriendo al lugar de la balacera, sólo que al poco andar se toparon con los delincuentes con sus armas desenfundadas y aún calientes. Allí ambos polis cayeron heridos con varios impactos de bala en el cuerpo. El carabinero Herices recibió cuatro tiros en el estómago, con perforación de la arteria femoral, lo que lo dejó en estado de shock por la pérdida de sangre, siendo intervenido de urgencia en el hospital institucional para salvar su vida. El cabo Alvear, por su parte, recibió dos balazos en su pierna derecha, lo que le produjo una fractura expuesta. Los delincuentes siguieron su huida hasta refugiarse en una casa signada al 11121 del pasaje Nacares, donde finalmente fueron detenidos por personal de la Subcomisaría de Lo Lillo. El pato malo herido fue a parar al Hospital El Pino. Hasta el Hospital de Carabineros, llegó el director de la institución, general Alberto Cienfuegos, quien pidió un mayor apoyo jurídico, para castigar a los delincuentes que ataquen a los defensores de la ley.
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