El equipo jurídico de la Muni de Las Condes hará todo lo posible para evitar que quede libreta Rodrigo Curilef, el chofer cureña que el domingo mató a dos personas que momentos antes se habían bajado de su vehículo a verificar una pana de bencina.
Cerca del mediodía de ayer, el abogado Juan Pablo Pozo, en representación de las familias de Andrés Ibáñez y Omar Castro, interpuso en el 29º Juzgado del Crimen de La Florida dos querellas por conducción en estado de ebriedad con causa de muerte, cuya sanción es mayor al de cuasidelito de homicidio.
"El chofer está detenido desde el mismo día del accidente, pero esperamos que pase mucho tiempo en la cárcel ya que el delito que cometió es gravísimo", señaló el abogado.
La doble tragedia se desencadenó, luego de que Castro e Ibáñez, ambos vecinos de Las Condes, se quedaran en pana de bencina a la altura del 11500 de Tobalaba. Los amigos se bajaron de su Honda Civic a llenar el estanque con combustible que habían ido a comprar en un bidón, cuando Curilef Huichulef, de 35 años, que manejaba en completo estado de ebriedad, los embistió de lleno sin siquiera darse cuenta.
María Isabel Flores, viuda de Castro, dijo que esperaba que Curilef se secara en la cárcel, ya que por su irresponsabilidad le había arrebatado a su esposo y al padre de sus hijos.
"Mi hijo menor de 2 años va a crecer sin conocer a su padre. Hemos quedado solos. Este tipo nunca va a dimensionar el daño que nos causó. Ahora yo trato de ser fuerte, pero estoy destrozada", dijo la desconsolada mujer.