El Movimiento Patriótico Manuel Rodríguez reapareció ayer para anunciar una propuesta propia para el tema de los derechos humanos. Y no se andan con chicas, ya que dijeron que la solución es ni más ni menos hacer una Constitución completamente nueva. Sencillito.
En el frontis del actual Instituto O'Higginiano -donde antes funcionó un centro de torturas de la Dina-, dijeron que la única salida para tener, de una vez por todas una convivencia pacífica entre los chilenos es mediante una nueva Carta Magna elaborada por una Asamblea Constituyente.
"Para una convivencia pacífica se debe eliminar los abismos económicos, sociales y políticos que separan a la ciudadanía, mediante la instauración de un nuevo orden", verseó César Quiroz, coordinador de la directiva rodriguista.
Además, el movimiento anunció que, pese a la negativa del Gobierno, marcharán en honor a Allende el 11 de septiembre, "ejerciendo nuestro derecho a expresarnos".
Los rodriguistas criticaron la negativa del ministro José Miguel Insulza a las marchas. El dirigente Marco Riquelme criticó "la tremenda voltereta en el aire que se dio, todo por un ministerio".