Ingerir una taza de palwen al desayuno y otra en la noche durante una semana puede significar, según el machi Sebastián Allelef, una tremenda diferencia para los machotes que andan arranados porque su "fusil de asalto" no pasa balas ni menos dispara, convirtiéndose gracias a la infusión en una verdadera matraca que no necesita cartuchos de repuestos.
Este milagro tiene especial relevancia para los más lolosaurios, quienes pueden quedar como toros de exposición y enfierrar al muñeco al menos una vez a la semana, lo que es agradecido por los pacientes con obsequios tan especiales como marranos envueltos en cintas de regalo.
Esa es sólo una de las medicinas que podrán encontrarse en la primera farmacia herbolaria mapuche, Makewelawen, clonada de la que ya funciona con gran éxito en Temuco y que en este Mes de la Patria abrirá sus puertas en pleno centro santiaguino.
En vez de que el personal ande vestido con delantal blanco, el traje típico mapucheli será el uniforme y el local quedará en manos de un machi.
Medicinas contra el asma, la falta de apetito, la retención de orina, hipertensión, resfríos, hemorroides, depresiones, neuralgias, hemorragias, el exceso de copetes y puchos, y la impotencia y frigidez, serán algunas de las pomadas que podrán encontrarse y que según la doctora Gema Cabrera, "no tienen efectos secundarios como los medicamentos sintetizados porque todo es natural".
El machi Allelef, sabiondo en estos temas porque en su familia han habido muchos como él, explicó que en el último tiempo ene parejas se han acercado para buscar soluciones a su bajo nivel sexual y han quedado tiquitaca con el palwen a base de yerbas como cepa de caballo, pingo-pingo, tronco de nalca y alfilerillo.