Tapado de pega, craneando la forma de armar de la mejor manera el recién creado Consejo Nacional de la Cultura y las Artes que preside y ocupando una oficina prestada del Mineduc, hasta que decidan en Valparaíso la sede que albergará a la institución, se encuentra el ex subsecre de Educación, José Weinstein, quien ayer andaba por Chillán encabezando los brillotes por los 100 años del natalicio del pianista Claudio Arrau.
Aunque ahora tiene rango de ministro, este sociólogo egresado de la Universidad de Chile aclara que no se manda solo, que el Consejo es un cuerpo colegiado y que deberá compartir las responsabilidades del cargo con el ministro Bitar, la canciller Sole Alvear y otros ocho integrantes que deben ser elegidos.
Cauto en sus respuestas -quizás para no ganarse enemigos a menos de un mes de su nombramiento-, el nuevo guaripola parló con La Cuarta sobre lo humano y lo divino.
- ¿Está feliz con su nombramiento? Porque habían hartos candidatos para este cargo (Antonio Skármeta, Agustín Squella y el dire del Centro Cultural Estación Mapocho, Arturo Navarro).
- Mmm... No sé -dice sonriendo-, lo cierto es que ahora tengo más pega porque hay que crear muchas cosas, hay que echar a andar esta máquina, elegir el directorio y habilitar nuestra sede en Valparaíso.
- ¿Y en qué lugares han pensado?
- El Correo de Valparaíso, la Bolsa de Comercio y una casona en el cerro Concepción, al lado del Palacio Baburizza.
- ¿Y después qué?
- Ahí empezaremos a trabajar tratando de acercar la cultura a la gente, pero además nos abocaremos a temas como la piratería, la protección de la propiedad intelectual, la educación artística, las industrias culturales y la manera de potenciarlas.
- Son varios temas ¿Eso es porque los chilenos tenemos muchos vacíos cultureques?
- Yo diría que aunque hemos avanzado bastante, de todas maneras tenemos muchas carencias culturales, principalmente en el tema del lenguaje y la lectura.
- Hay estudios que demuestran que la mayoría de los chilenos no entiende ni la mitad de lo que lee...
- Cierto. Nuestra mayor debilidad tiene que ver con la lectura y por eso debemos fortalecer nuestros hábitos lectores. Esa es la puerta de entrada. Hay que partir con los niños, incentivándolos y ayudándolos a descubrir que leer es entretenido... ¡A uno le pasan cosas con la lectura!
- ¿Y no es complicado cuando de lo único que se habla es de la farándula y la tele? ¿Cómo se puede competir con la Marlen y la Licenciada? ¿O con la "hortografía" del profesor Salomón y su cajarito?
- Con el ministro Bitar trabajamos de manera distinta, y aunque respeto y valoro que la gente que llega cansada a su casa se relaje viendo esos programas, yo no iría allá... No me gusta el trato que ahí se le da a la mujer.
- ¿Qué le parece la tele actual? ¿Ha visto los reality?
- Valoro mucho los programas donde se descubre a artistas jóvenes y talentosos y donde se expresa la creatividad. Pero creo que hay que tener cuidado con la privacidad de las personas... Si el precio de la fama es la exhibición de la vida privada... mmm, no sé... Pero hay que reconocer que estos programas han renovado la televisión.
- ¿Y le parece bien así como está?
- Me gustaría promover otros programas, aunque reconozco que me han impresionado los cambios en la programación infantil, donde se ha pasado de programas envasados y de dudosa calidad, a cosas como las que se ven ahora.