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| 31 de Agosto de 2003 | |||
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Entre los diabólicos figuran dos médicos y jefes de la policía 57 y 35 años de cana para miembros de secta satánica que castraba a menores El comerciante Amailton Madeira Gomes y el ex policía Carlos Alberto dos Santos fueron hallados responsables de los ritos satánicos practicados entre 1989 y 1993 en Altamira, un municipio del interior del nordestino estado de Pará. Todas la víctimas de la parejita y sus secuaces, todos buenos para chupar sangre y hacerle a las misas negras, fueron chiquiturris que tenían entre ocho y 14 años. Los crímenes que cometieron están relacionados con rituales de magia negra, de acuerdo a la conclusión del proceso. En total son cinco los acusados, pero aún restan las sentencias contra Valentina de Andrade, supuesta caporal de la secta, y contra los médicos Cesio Flavio Caldas y Anisio Ferreira de Souza, quienes recibirán condena la próxima semana. Un sexto involucrado, un ex policía militar, logró huir. Valentina de Andrade, de acuerdo a los abogados acusadores, es la líder de la secta Lineamento Universal Superior (LUS), cuya sede está supuestamente en Argentina. La mujer es señalada por la policía como principal responsable por la desaparición de un niño y el asesinato de otro en el estado de Paraná en 1992. De las nueve víctimas que cayeron en manos de la secta, seis murieron mientras que tres lograron sobrevivir a los crueles ritos. Según las pericias policiales, los genitales de los niños fueron extraídos con instrumentos quirúrgicos usados por los dos médicos acusados. "Ahora la otra lucha será hacer que los reos cumplan la sentencia en la cárcel", manifestó Rosa Pessoa, madre de una de las víctimas. "Fui amenazada por luchar para ver a esos poderosos en la cárcel. Como no tengo dinero hice del coraje mi principal arma", agregó la mujer cuyo hijo, Jaenes Pessoa, tenía nueve años cuando murió en manos de los diabólicos. La fiscal Rossana Cordovil había solicitado al juez una sentencia de 100 años para cada uno de los acusados. Durante el proceso se supo que Amailton Madeira Gomes fue siempre violento, consumía drogas y entró a la secta después de leer el libro satánico escrito por Valentina Andrade, titulado "Dios, la gran farsa". "Madeira Gomes atraía a las víctimas hacia el bosque y Alberto dos Santos Lima participaba en la práctica de los sacrificios humanos, actuando con extrema crueldad", manifestó la fiscal.
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