- Amigos de La Cuarta, les habla Alejandro Moreno. ¿Se acuerdan de mí?
- ¿El popular Negro? ¿El mago de la Leika? Venga un abrazo mi amigo ¿A qué se debe este llamado?
-Primero, gracias por no olvidarme. Resulta que me acaban de avisar que unos vándalos, resentidos, volados, borrachos, no sé en qué categoría ponerlos, hicieron zumbar seis casas en Laguna Zapallar, una de ellas la mía, levantada con el sudor de tantos años en la pega reporteril.
- ¿Fue muy grave el ataque?
- En mi caso, quebraron todos los ventanales. A otros hasta les echaron abajo parte de las murallas. Actuaron con unos tremendos camotes y fierros.
- ¿Y nadie se dio cuenta?
- Unos vecinos, pero no se atrevieron a repelerlos porque parece que era un lote enardecido.
- ¿Y la policía?
- ¡Nada! Lo que pasa es que no tenemos ni siquiera un retén. Lo más cerca está en Cachagua y sólo de tarde en tarde los carabineros se dan una vuelta por el lado nuestro.
- Seguro que al ver el lugar sin vigilancia los malacatosos se sintieron con licencia para atacar. Ojalá que las autoridades pertinentes tomen cartas en el asunto y dispongan mayor vigilancia.