Con un huaso muerto y otro herido a balazos terminó una reñida carrera de perros galgos, competencias que cada vez se hacen más populares en los campos del centro del terruño.
La mocha tuvo lugar en el sector de Orilla de Biscaya, en la comuna de Teno, Séptima Región, hasta donde llegaron cientos de pericos de distintas localidades para apostar a los perros más veloces.
Comenzó cuando dos de los aficionados, que habían apostado sus buenas lucas a las patas de los galgos en competencia, se agarraron a xuxada limpia, recordándose toda la parentela de corrido.
Fue tanto el encono y la odiosidad entre ambos cristianos, que siguieron alegando hasta después de finalizada la competencia, mientras la mayoría de la barra le daba el bajo a sabrosos causeos remojados con pipeños y chicha sin bautizar.
Eran más de las 10 de la noche cuando L.L.M., domiciliado en el pueblo de Santa Cruz, sacó un revólver de entre sus ropas e hizo tres disparos, poniendo punto final a tanta discordia.
Quedó la arrancadera de gente, mientras que Sergio Lobos Díaz, de 24 años, domiciliado en Teno, caía herido de muerte producto de un balazo en el pecho. Otra bala alcanzó a su padre, Fidel Lobos Abrigo, quien fue trasladado rápidamente hasta el Hospital de Curicó.
El autor de los disparos apretó cachete, esperándose que en cualquier momento caiga en manos de la policía.