Una loca manifestación en el frontis de la Dirección Nacional de Gendarmería efectuó ayer un grupo de Traves Chile, para denunciar que una veintena de sus colegas sufrió ultrajes por parte de reos con sida en la torre 4 de homosexuales, en la cana de San Miguel.
La chica superpoderosa de la organización, Silvia Parada, entregó una carta a la institución, donde asegura que en dicho penal "no existen políticas de prevención del contagio por parte de las autoridades de salud competentes y responsables de hacerlo, ya que no tienen acceso al uso de preservativos y lubricantes".
La dirigente explicó que las afectadas por los abusos cayeron en canela por ofensas a la moral y las buenas costumbres mientras ejercían el comercio sexual.
Agregó que "los abusadores son presos con VIH provenientes de la ex Peni y Colina, que se hicieron pasar por homosexuales para ser trasladados a esa torre. Nuestras compañeras nos hicieron saber que hubo abusos masivos a punta de cuchillos y sables y eso no lo vamos a aceptar".
Gendarmería se comprometió a recibirlas en los próximos días para comprobar la veracidad de la denuncia y encontrar una solución si ésta es efectiva.