-Los hinchas uruguayos son de lo más relajados, ya que los que estaban cerca de la barra chilena fueron increpados duramente, con todo tipo de xuxadas y gestos ordacas. Los charrúas se daban vuelta y respondían: "Pero si esto es sólo fútbol, viejito, ¿para qué lo haces una guerra?". Nosotros, en todo caso, les contamos a los "celestes" que por culpa de esos "angelitos" la gente ya no va al estadio en Chile.
-Los accesos al estadio Centenario son terrible de fáciles. La policía deja entrar a los taxis hasta la misma puerta del recinto cuando llevan periodistas y no te hacen ningún drama para estacionar y menos para moverse dentro del recinto y hacer la pega.
-La prensa uruguaya se mofó pesado de Juvenal Olmos, ya que lo consideraron poco menos como un gurú medio radiolina y arrogante. El diario El Observador dijo que el "Pinturita" aún no le llega ni a los tobillos a Nelson Acosta y que mandó a su equipo a puro pegar. Además, asegura que a esta altura Uruguay le gana a Chile sólo con el escudo.
-Los periodistas uruguayos también pelaron al público local, ya que si bien se llenó el estadio, los hinchas fueron muy tibios con el equipo, no cantaron mucho y durante largos pasajes siguieron el encuentro calladitos.
-Aunque se comió el segundo gol, los uruguayos elogiaron el trabajo de Nelson Tapia, ya que atajó de todo en el partido. Es que acá no se cortan las venas por el fútbol y le tienen caleta de respeto a los cracks con carrete y que han disputado mundiales.