MONTEVIDEO (Por Luis Alvarado, enviado especial).- El "Calule" Meléndez quedó picota y por lo mismo espera celebrar como el tatita Dios manda mañana ante los paraguayos. Si bien le marcó una pepa a Uruguay, el volante dijo que "lamentablemente eso no sirvió de nada, pero eso no nos quita el ánimo para ganar nuestro próximo desafío".
El eficiente astro del Quilmes argentino, que según la prensa uruguaya fue lo mejorcito que mostró la "Roja" en el Centenario, contó que "esto es un deporte de conjunto, donde somos todos los que perdemos más allá de que yo individualmente haya andado bien. Creo que hay que rescatar la actitud del equipo en el primer tiempo, porque en el segundo entramos medios dormidos y ahí se nos fue el partido".
Sobre su gol en el Centenario, el "Calule", alabado por el diario La República de Uruguay "por haber anulado con gran despliegue el trabajo de Martín Ligüera", contó que "estaba cerca y no lo pensé dos veces. Le pegué fuerte y afortunadamente la pelota entró. No es que yo haga eso siempre, no soy especialista, pero en ese momento fue la jugada indicada. Sirvió mucho para la ilusión en ese momento, pero de nada para el resultado final. Ahora tenemos un partido complicado con Paraguay y ahí sí que queremos celebrar todos y no importa quiénes hagan los goles".
De hecho, las caras no son tan largas en Juan Pinto Durán, porque a los astros les quedó la sensación de que con un poco más de concentración sacaban la pega adelante. Por eso, Rodrigo Meléndez ni se despeinó al asegurar que "esto en nada viene a dañar al grupo. Estamos todos muy ilusionados y motivados. Nosotros tuvimos muchas ocasiones desbordando por los costados, no las aprovechamos y ahora hay que aprender de esos errores para no cometerlos frente a Paraguay.
Ese encuentro estoy seguro de que lo vamos a ganar".