Más de 10 mil cartas son las que cada año envía Correos Chile hacia el Polo Norte, cuyo destinatario es nada menos que el Viejito Pascuero quien, a pesar de lo ajetreado de estos días prenavideños, se da tiempo para cumplir, en lo posible, con todos los regalos que le piden los chiquiturris.
En esta patita, la choreza que nació hace una década por obra y gracia de la empresa postal contará con la colaboración de las Aldeas Infantiles S.O.S. y del Servicio Nacional del Adulto Mayor, los cuales tendrán por misión seleccionar las misivas que ameriten que los más pailones le tiendan una manito a Santa Claus.
Como sucede cada calendario, el gerente general de la firma, José Luis Mardones, realizó un llamado a la pobla para que pase por el hall del edificio de la Plaza de Armas y, tras empaparse del espíritu de Papá Noel, elija alguno de los miles de mensajes que dirigieron los pergenios al viejujo barbón, algunos de tanta emotividad que muchos de los que ya conocieron su contenido no pudieron evitar derramar sus lagrimones. Es el caso de Esteban Arancibia, un chico que sólo pidió sí para su familia: Dientes para su papá y una colonia para la mami; o el de Valentina Tudela, de 7 pepas, que pidió leche y pañales para su hermano porque los papás están cesantes.
"Son demasiados niños de escasos recursos que confían en recibir un regalo del Viejito Pascuero para ellos y sus familias, por lo que el compromiso de Correos es convertirse nuevamente en un puente entre la ciudadanía y esos niños", señaló Mardones.
De paso, Correos apoyará el proyecto "Invitado Estrella" de las aldeas, con el cual se convida simbólicamente a un peque de esta organización a cenar en Nochebuena con la compra de una tarjeta que vale luquita.