Mientras los hospitales públicos se encontraban en plena paralización, más de medio millar de pequeños pacientes dejaron atrás, aunque fuera unos instantes, los dolorosos tratamientos a que deben someterse regularmente producto del cáncer.
El descanso de las quimio y radioterapias fue para que pudieran disfrutar de un anticipo de la Navidad, para lo cual el Museo Interactivo Mirador, a través de la Fundación Tiempos Nuevos, que preside la señora Luisa Durán de Lagos, recibió al Viejo Pascuero.
Por cuarto año consecutivo los pacientes de los hospitales Roberto del Río, Luis Calvo Mackenna, Sótero del Río, San Juan de Dios, Exequiel González Cortés y San Borja Arriarán, además de sus familias, tuvieron la ocasión de compartir con la señora del Mandatario, además de glotonear como si ya hubiera llegado el gordinflón de traje rojo y barba blanca.
"Esto es hermoso, porque nos hace salir un poquito de lo que es hospital, olvidarnos de lo que estamos viviendo", contó Marisol Caballero, cuyo hijo Brian Orellana, sufre un meduloblastoma diagnosticado en julio pasado.
Marcela Rivas, en tanto, no pudo evitar derramar sus lagrimones al pensar en la lucha que libra su retoño, Erick Arenas, de sólo 8 pepitas, afectado de una leucemia linfoblástica que obligó a su traslado desde Bulnes a la capital. "Esta es una alegría que nos emociona muchísimo", indicó.