SAO PAULO (Agencias).- Un trágico final con 21 muertos tuvo el recorrido de un autobús pirata lleno de pasajeros que se trasladaban a sus lugares de origen para pasar las fiestas de fin de año con sus familiares. Al parecer debido a una mala maniobra, el vehículo, que se dirigía a Fortaleza, en el noroeste del país, cayó a un barranco la noche de ayer.
El accidente se produjo entre las ciudades de Diamantina y Couto Magalhaes, en el estado de Belo Horizonte, y provocó heridas a otras 41 personas, entre ellas el conductor del autobús.
Fue en el kilómetro 600 de la carretera BR-367 cuando por causas que se investigan, el tocomocho se fue a pique en un barranco de 40 metros. Debido a la violencia del impacto, se partió en dos lo que significó que la mayoría de las víctimas muriera en forma instantánea.
El auxilio tardó en llegar ya que pasaron horas antes de que se informara de lo ocurrido, porque el viaje se hacía por una ruta de cuarta categoría, con el fin de evitar los controles policiales. El trabajo de los rescatistas también se hizo difícil por las duras condiciones del terreno.
La policía informó que el autobús siniestrado no estaba autorizado para realizar viajes con pasajeros, los que, además, superaban el máximo establecido.