- ¡Aló! Habla Pablo Oñate Parra.
- ¿El reportero saco de plomo de la tele?
- No, tío. El liceano de 16 años de Chillán que ganó el Concurso Nacional de Ortografía, ese que organiza el Gabinete de la señora Luisa Durán. Representé a Chile en la final hispanoamericana en la República de El Salvador, entre el 3 y 6 de diciembre pasado.
- Aaaah, ya me acuerdo. ¿Y cómo le fue, sobrino?
- Salí segundo, junto con el competidor de España, que le dio 1.500 euros. Ganó el de Ecuador, que recibió un computador de parte de su Gobierno, lo mismo que los participantes de Costa Rica y El Salvador, que llegaron detrás mío.
- ¿Y usted, Pablito?
- Eeeeh, me dijeron que mi premio había sido el viaje. No quiero parecer malagradecido, pero era lógico que debía viajar a defender a mi patria. Siento que algo merezco, porque mi familia es de escasos recursos y yo estaba ilusionado con un computador.
- Mínimo, pos, sobrino. Quizás la señora Luisa tiene alguna cajita chica por ahí y saca los morlacos.