María José Quintanilla es la estrella de "Rojo: Fama Contrafama". Este año ha vendido más de 160 mil discos y recién se graduó en octavo básico. A los 13 años está cumpliendo sus sueños de cantar profesionalmente y llegar al Festival de Viña.
Según contó su mami, la Coté siempre anheló ir a la Quinta Vergara. Pero una mala maniobra en las negociaciones de su ex manager casi manda a las pailas el anhelo de la niña. Rápidamente cambió de representante y quedó a cargo de su agenda Juan Pablo Ibeas, el mismo que conduce la carrera de Chancho en Piedra y su gestión tendría a la minilola lista para encarar al monstruo y también cantando en el Festival del Huaso de Olmué.
Tantas eran las ganas de María José por llegar a Viña que hasta a su mascota le puso un nombre festivalero. Su perrita se llama "Brenda Lee Estrella 'Vodanovic'".
-¿Por qué le pusiste 'Vodanovic'?
- Porque cada uno le puso un nombre y a mí me gustaba Vodanovic, pero era chica y no sabía que era un apellido.
-¿Y qué opinas de ir al Festival?
- Siempre soñé con ir a cantar a Viña, como cualquier artista nacional. Para eso estamos haciendo todos los esfuerzos, ensayo muy seguido con los músicos que integramos a mi presentación, desde las 9.30 hasta las 12.30 horas.
-¿Cómo has tomado esto de cantar con músicos en vivo?
- Me siento cómoda con los doce músicos, porque ahora puedo improvisar y eso enriquece la calidad del número.
-¿Te sientes muy distinta a las demás niñas de tu edad?
- No, pero es complejo. Ellas van al mall, compran y se van, en cambio yo compro, les doy tres autógrafos a las vendedoras y después me voy.
-¿Has tenido malos momentos por el acoso del público?
- Una vez al salir de un show, íbamos en el auto y no podíamos pasar, porque la gente golpeaba el vidrio. Vi que mi papá conducía nervioso y eso me dio miedo. Lloré y me puse muy nerviosa, porque parece que cuando más fuerte pegan, más fuerte es el cariño, más encima, me ahogo en las multitudes. Pero pudimos salir gracias a otro auto que nos guió. En general cuando hay mucha gente, voy más atenta de no caerme. Y otra vez tuve que disfrazarme de bombero para poder salir de un evento en Constitución.
-¿Y llega gente a tu casa?
- Sí, pero menos. A veces no estoy y la gente se enoja, piensan que mi mamá me está escondiendo.
Pololeo a los 15
María José, de trece años, está en pleno cambio de niña a mujer. "Se pinta desde que llegó al programa", dice su mamá, que mira con ojos brillantes a su conchito. La chica habla a diario con su amiga del colegio, para mantener los lazos. Pero la Coté contó que no va a fiestas.
-¿Y qué piensas de pololear?
- Ahora no, soy muy chica. Mejor cuando tenga 15 años.
-¿Con permiso de la mamá?
- Síii po' (Risas).
- Mamá: Voy a guardar este diario para que se acuerde de lo que está diciendo.
-¿Y qué onda el 'Toco toco'?
- Nada. Lo conocí acá y él tenía polola, pero somos amigos no más, no me gusta.
-¿Quién te gusta?
- Mi vida personal la cuido (risas).
-¿Hasta dónde la cuidas?
- De la reja de mi casa para adentro es privado.
- Dicen que tu mamá es bien estricta y no te deja pololear. ¿Es cierto?
- No.
-¿Cómo es tu relación con ella?
- Buena. O sea, no la veo tanto como a mamá, no me calza como eso, porque es como si fuera una hermana.
La chiquitita creció
-¿Y cómo te llevas con Christell?
- Súper bien, me produce alegría. Pero hay que cuidarla, porque es muy chiquita.
- Pero ya no eres la más chiquitita de "Rojo".
- Es que la chiquitita tiene que crecer.
-¿Y tú cómo te cuidas?
- Estoy preparada para todo en la tele.
-¿Y qué pasa si te vas de "Rojo"?
- No me da susto salir del programa. Si está en irme es porque llegarán cosas mejores, hay que aceptarlo. En todo caso, hago un esfuerzo diario para poder ganar.
-¿Por eso no temes salir del programa?
- Competir no me causa temor, estoy con todas las pilas puestas y ojalá gane.
- Y si te vas del programa, ¿esperas que TVN te ofrezca algo como a Nelson Mauri?
- Ojalá.
-¿Te interesaría animar en TV?
- Sí. Pero igual me gustaría seguir cantando y hacer algo más, como animar. Así como Lucho Jara que conduce programas y canta.
-¿Y no te apena la posibilidad de dejar el espacio?
- Es que hay que conformarse... ¡Me lo has preguntado tanto! Obvio que hay pena, pero de eso se trata la competencia.
-¿Y no te da lata irte a capilla ahora?
- Es que no me asusta porque estuve tanto ahí en la primera generación, que soy la vicepresidenta de la capilla. Lloro cuando alguien más se va, pero no cuando caigo yo. En todo caso, estaría feliz con alguna ventanita que me dieran en el programa.