ARICA.- Más de 50 agricultores aymaras del valle de Lluta realizaron una marcha hasta la gobernación, con el fin de pedir se les condonen las deudas que mantienen con el Instituto Nacional de Desarrollo Agropecuario (Indap).
El grupo, liderado por Antonio González, planteó que la anulación de los pagos pendientes por los créditos obtenidos y sus respectivos intereses, es el único camino para resolver los problemas económicos que afectan a los pequeños campechas. Afirmó que desde el 2001 han debido enfrentar dificultades como la crecida histórica del río Lluta que arrasó con sus predios, y el 2002 una ventolera que dañó maizales, cebollas y ajos que son cultivados en ese vergel semidesértico.
A ello se agrega los daños provocados por el derrame de un relave de la minera Quibórax, que contaminó las aguas de riego y dañó cultivos de ajos para la exportación, aseguró el dirigente.
El dire regional del Indap, Jorge Torres, sostuvo que la normativa vigente impide que su repartición decrete la condonación, ya que esa medida sólo se puede adoptar con un decreto de zona de catástrofe. En todo caso dijo que los problemas sólo pueden verse caso a caso y, según las circunstancias, buscar arreglos que permitan a los morosos ponerse al día.