WASHINGTON, 1 (EFE).- El Departamento de Defensa de EE.UU. comenzará este mes el mayor traslado de tropas desde el desembarco en Normandía en 1944, con el reemplazo de 130.000 soldados en Irak por 100.000 de refresco, mientras aumentan las bajas en el país árabe.
La movilización responde a la decisión del presidente estadounidense, George W. Bush, de reducir las fuerza total en Irak hacia mediados de año, cuando Washington transferirá la autoridad a un gobierno interino iraquí.
Algunos críticos de la política de Bush en Irak sostienen que esa decisión responde también al calendario electoral estadounidense: en noviembre Bush será el candidato del Partido Republicano en los comicios presidenciales y no le conviene que el electorado perciba un empantanamiento de su política en Irak.
Bush no ha conseguido contribuciones sustanciales de tropas de otros países, aparte de su aliado principal el Reino Unido, y contingentes reducidos de otras naciones, y por ello el Pentágono deberá enviar más tropas de reserva a Irak.
Desde la invasión, Estados Unidos ha sufrido más de 3.200 bajas, incluidos 470 muertos.
Por su parte, el Reino Unido ha registrado 52 muertos, Italia 17, España ocho, Bulgaria cinco, Tailandia dos, y Dinamarca, Ucrania y Polonia una cada uno.