BASORA (Agencias).- El Primer Ministro inglés, Tony Blair, llegó sorpresivamente a esta ciudad iraquí controlada por tropas british, para agradecer a los soldados por su participación en la guerra contra Saddam. Es la segunda visita de este tipo que hace a la zona de conflicto.
Aseguró que la presencia de los soldados británicos era "una prueba" en la lucha global contra el terror y la represión, y que las naciones que desarrollan armas de destrucción masiva representan un "gran lastre para la seguridad mundial".
Blair saludó efusivamente a su gente y se reunió con los comandantes militares. "Este conflicto aquí fue un conflicto de enorme importancia porque Irak era una prueba", dijo a unos 10.000 soldados acantonados en Basora, a 550 kilómetros al sureste de Bagdad. "Si hubiésemos dado marcha atrás a eso, nunca hubiéramos sido capaces de confrontar esta amenaza en los otros países donde existe", añadió.
Blair se refirió también al "virus del extremismo islámico, que es una perversión de la fe auténtica del islam".
Más tarde se reunió con el gobernador de Basora, el juez Wael Abdulatif, en uno de los palacios que usó previamente Saddam y es ahora sede de la 20 Brigada de Caballería Blindada de Gran Bretaña. Abdulatif le agradeció a Blair por ayudar a eliminar de Irak la dictadura de Saddam.