ROMA (Agencias).- Un egipcio que viajaba en el vuelo1601 de la línea holandesa KLM entre Amsterdam a Roma, con 130 personas a bordo, puso en acción todos los sistemas de alarma tras afirmar que era un terrorista a una de las azafatas de la aeronave.
Las medidas de seguridad del aeropuerto romano de Fiumicino, que en este período están al máximo nivel, entraron en vigencia en forma automática. Hombres y medios de las fuerzas especiales se desplegaron en la pista listos para intervenir en caso de necesidad.
Sin embargo se trató de una horrible broma de un egipcio de 31 años, residente en El Cairo, quien fue bajado retobado desde la nave apenas se posó en tierra.
Se dijo que la broma la hizo para impresionar a una azafata del vuelo, quien advirtió del hecho al comandante del avión que, a su vez, informó a la torre de control del aeropuerto.
No se tuvo la identidad del gracioso, que ahora será expulsado de Italia.