LONQUIMAY.- Dieciseis familias del sector Rucamanque están hasta más arriba de la coronilla con los malos olores y la humareda que salen de un vertedero de inmundicias ubicado en las cercanías de donde tienen sus palacetes.
A lo anterior se agrega la presencia de una plaga de guarenes y pericotes de colas largas y cortas, lo que les hace temer la posibilidad de enfermedades contagiosas, especialmente el odiado y temido hanta.
El alarma la dio al diario pop Leovigildo Aroca Catalán, conocido cantautor de la zona. Mientras que con su guitarra espanta un guarén más grande que una güiña, dijo que el basural, instalado hace dos años, se encuentra a unos 300 metros de su palacete. Lo peor es que ha recurrido al municipio y a diversos organismos de salud, los que no le han dado ni la menor esférica.
Junto a otros vecinos se hizo presente en la Conama regional, donde la encargada de residuos Rocio Toro quedó de apurar el tratamiento del vertedero si fuera necesario, previo a un estudio de impacto ambiental.
Los vecinos están más que cabreados con la situación, por lo que advirtieron que si no hay señales de que se buscará una solución al drama, no les quedará otra que irse en la dura.