Joel Soto ya conoce Pedrero. Estuvo el año 98' entrenando en la juvenil de Colo Colo, donde alcanzó a compartir algunas pichangas con sus compañeros albos.
Wanderers, el dueño del pase, se dio cuenta que Soto interesaba en el Monumental y como al parecer no le tenían mucha fe, estaba dispuesto a cederlo. Así lo narra Marcelino Espina, padre del volante albo, quien es el "cazatalentos" del Colo. "Soto estuvo dos meses en el club. Era pequeño y mostraba algunas cualidades".
Agregó que "los Caturros para facilitarlo pedían a cambio les entregaran cinco pelotas para poder entrenar. Lo anecdótico ahora es que no aceptaron el trato en Colo Colo y Joel Soto regresó al puerto".
Ahora se van a tener que cortar las venas en el Cacique. Casi se quedan sin "Huevo" para el 2004 y además se farrearon tonto billetón después de ver el desarrollo de su nuevo refuerzo.