Entusiasmados por los besos homos fotografiados en el besuqueo masivo del domingo pasado, en el Parque Forestal, los chiquillos finos decidieron exigirle a Carabineros que los deje demostrar su amor de pelo en pecho en cada calle de la ciudad. Cosa imposible hace rato, denunciaron, porque apenas los ven estirando la trompita, se los llevan en chirona.
El mandamás del Movimiento de Liberación Homosexual (Movilh), Rolando Jiménez, llegó con unos amigos al cuartel central de Carabineros y dejó una carta para el general director, Alberto Cienfuegos, donde le pide que la institución deje de detener a los besadores con la chiva del artículo 373 del Código Penal, esto es, las faltas a la moral y las buenas costumbres.
El "Rola" sacó su mejor voz de machote para contar que a los polis les gusta tocarles el violín a las parejas homos, porque cuando las ven besándose, se les paran al lado y se los llevan de un ala al calabozo.
"Por el solo hecho de besarse o andar de la mano, que son muestras de afecto de cualquier pareja, a los homosexuales se los llevan presos por cinco días a la Penitenciaría y, además, tienen que pagar como una UF de multa", se quejó, comiéndose las uñas de pura rabia.
En la carta al capo policial, el Movilh le dice, en respetuosos términos, que Carabineros está haciendo el loco, porque mientras todos abren su mente a la diversidad sexual y sus expresiones, los verdes siguen preocupados de la moral y las buenas costumbres.
"Ellos argumentan que cumplen la ley, pero los jueces piensan distinto, porque todos los detenidos quedan libres por falta de méritos. Además, si son tan celosos de hacer cumplir la ley, ¿por qué no hicieron nada en el Parque Forestal? Ahí se demostró que la gente piensa muy distinto". (Abel Fuchslocher L.)