Peluda la están viendo los mateos universitarios, debido a la morrocotuda alza de aranceles dispuesta por las universidades que conforman el Consejo de Rectores. Un grupo de chascones, de la mano del tío diputado Carlos Olivares (DC), le fue con los pataleos al Fiscal Económico, Pedro Mattar.
En la concreta, le preguntaron si había colusión en el aumento de precios por sacar un cartón en las universidades tradicionales. O sea, derechamente sospechan que se pusieron de acuerdo para decretar la subida.
Tras media hora de chachareo, el honorable Carloncho contó que Mattar les había aconsejado que el camino a seguir era legislar para establecer un sistema que, a final de año, les permita a los cabros saber de antemano en cuánto quedará el arancel para el calendario siguiente.
Pero el honorable chapulín dijo haber quedado igual cachudo, porque las universidades ocupan estas alzas como una forma de financiamiento, siendo que el Estado les aprobó para este año un aumento significativo para el crédito solidario, entonces estas alzas anulan el efecto de ayuda para quienes necesitan créditos, porque terminan pagando los aumentos.
El lápiz con más punta de la JDC, Marcelo Chávez, señaló que "los más perjudicados son los alumnos antiguos que no pueden sobrellevar alzas tan fuertes. Y los nuevos deberán a su vez soportar aumentos del 10 por ciento", por lo que no descartó acudir al Tribunal de Libre Competencia. (Marcelo Romero)