Luego del huracán que provocó la denuncia del "Chino" Ríos por las preferencias que tendría el pelao Andre Agassi de parte de la ATP en los controles antidoping, tema que saltó a la palestra por los casos positivos del che Mariano Puerta y el británico Greg Rusedski, el raquetoide de Las Vegas se puso la fianza y defendió a brazo partido la credibilidad del sistema de control de sustancias prohibidas.
El cocoliso deportista juró cruz pa'l cielo que de los 13 torneos que jugó el año pasado, pasó 11 controles y que con tanta rigurosidad es más que seguro que el tenis está más limpio que guante de médico.
"Nos controlan tan a menudo que es imposible que no se detecte alguna sustancia prohibida", afirmó el ganador de ocho torneos del Grand Slam que aseguró pa' los que no le compran el cuento, como el "Chinurris", que "además pasé ocho controles de sangre, tres de ellos fuera de competición".
Como para darle mayor credibilidad al sistema de control, Agassi juró de guata que "este es el sistema de controles más agresivo que jamás existirá. Están controlando con una lista muy extensa, incluso la cafeína y los preparados contra los resfriados están considerados".
Similar postura tuvo el actual número uno del mundo, Andy Roddick, el heredero natural de Agassi y Pete Sampras, quien aseguró que "las drogas son un asunto de la máxima importancia. Creo que la ATP está haciendo lo suficiente. Somos controlados muy regularmente por una larga lista de cosas".