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| 14 de Enero de 2004 | |||
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Viajaron y se casaron sin problemas... pero con los dedos de los pies cruzados Barra pop le perdió el miedo al fatídico martes 13... ¡Buaaah!
Pese a todo, en oficinas del Registro Civil de la Región Metropolitana se celebró una cantidad normal de matrimonios y en terminales de buses y aeropuertos el flujo de pericos fue prácticamente normal. Hechos que demuestran que la barra cree cada día menos en el archifamoso dicho "no te cases ni te embarques". La historia que asocia la mala pata con este día se remonta a los griegos, por Marte, el dios warrior, y está tan arraigado en todo el mundo que, por ejemplo, en Italia la lotería omite el número y las líneas internacionales saltan el guarismo en los asientos de los aviones. El mito de este día, no obstante, tiene otras aristas. Mientras que las leyendas nórdicas hablaban de 13 espíritus del mal, el Tarot hace referencia a que el número es sinómino de la peladita rondando. Y, como si fuera poco, el capítulo 13 del Apocalipsis se remite a contar la venida del Anticristo y la Bestia. También se dice que Eva tentó a Adán con la manzana un martes 13, el mismo día que se produjo la derivación de varias lenguas en la Torre de Babel y que en la Ultima Cena de Jesucristo los comensales eran trece. En Chile se cree que la maldición proviene del nacimiento de Hernán Cortés, quien vio la luz por primera vez un martes 13 de 1906. Días más tarde, un terrible terremoto azotó a la ciudad de Valparaíso, dejando un saldo de 2 mil muertos. Con semejante currículo, mucha gente anda con el cucú a dos manos cada vez que llega este infausto día. Pero La Cuarta, la que no peca de abulia, igual, pascual se embarcó en un largo viaje, en busca de aquellos valientes que, pese a los riesgos, se enfrentaron a las leyendas y buscan torcerle la mano al destino. Aquí algunas historias...
El "amol" es más fuerteCaminando de un lado a otro por los pasillos del Registro Civil, encontramos la mañana de ayer a Malitza Sagredo (22) y Ramón Aguilera (31). Tras 5 años de andar pegados como lapa, decidieron estrechar sus lazos. "Y para siempre", aseguran.-¿No les da chusto casarse un martes 13, ah?
- Perdón. Y que les vaya pulentito. "¡Señor... señor! ¿Nos puede entrevistar a nosotros? También nos vamos a casar", gritó a lo lejos una curvilínea morenaza que se identificó como María Espinoza, de 29 primaveras, a punto de pasar al equipo de los casados.
-¿Quiere que la proteja?
- Ojalá, chiquillos. Total, el 'amol' es más fuerte. Viajeros, ni ahíLos prejuicios se nos fueron a las pailas. La imagen de una Terminal Santiago desértica, distó mucho de la realidad. El tumulto de personas a un paso de subirse al bus y emprender un viaje estival a diversos puntos del país fue igual al de días "normales"."¿Qué? ¿Es martes 13?", preguntó Rodrigo Castro (24), quien recién se pegaba el alcahofazo. Presto a viajar al litoral central junto a un grupo de amigotes, aseguró que no es supersticioso y que no pesca ni en bajada estas fechas. "Lo peor que nos puede pasar es que, al bajarnos, cachemos que no hay botillerías abiertas. No hay peor que morir de sed", bromeó. Igual de despistado se encontraba Cristián Zúñiga (28). "Soy de Quintero y vine por un par de días a Santiago. No creo en la mala suerte: Paso debajo de las escaleras y delante de los gatos negros. Son puras tonteras", señaló, con tono displicente. Para Manuel Alvear, entre tanto, el asunto es distinto. Asegura que hasta hace ocho años aún creía en la mala suerte y tenía muchas cábalas, como portar una pata de conejo en el bolsillo. "Pero desde que me hice evangélico, me di cuenta que mientras haya fe, no hay que temerle a nadie. ¡Aleluya, hermanurri!", voceó. Y para corroborar la hipótesis del "ni ahí", en la administración del rodoviario reconocieron que la cifra de viajeros era similar a la del lunes, por ejemplo.
El Mauro y sus dos minurrisEl hall del Aeropuerto Pudahuel se encontraba casi repleto. La clásica escena de gringos que se aprestan a volver a sus países y compatriotas que lloriquean desconsolados despidiendo a sus parientes, demostró que poco le importa al común de la gente "embarcarse" en la simbólica fecha.Sin embargo, el ojo acucioso del diario pop descubrió a un compadre que, aparte de ser supersticioso, no tiene un pelo de gil. Se trata de Mauricio Cortés, de 23 años, quien reconoce que viajar a Brasil un día 13 lo pone más tiritón que canasta de guatitas. "Soy súper supersticioso. Creo en la mala suerte como una tradición familiar. Es algo que no reconozco siempre, pero en mi fuero interno soy súper supersticioso", relató.
-¿Te dicen el pillo, eh? Y usted, mijita, que es la polola, ¿qué piensa al respecto?
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